ANTONIO JOSÉ VILLA VÁZQUEZ
El triunfo de la Creadora (2019)

Antonio José Villa Vázquez. El triunfo de la Creadora (2019). Óleo sobre tabla de 50 x 80 cm.

Descripción
En este cuadro, Villa Vázquez nos presenta a una mujer fuerte y decidida, símbolo de la lucha por el reconocimiento de la mujer en el arte. Inspirado en La Libertad guiando al pueblo de Delacroix, la figura central se yergue con determinación sobre un pedestal derrumbado, donde un busto femenino yace bajo su pie derecho. Este gesto encarna una potente crítica al papel histórico de la mujer en los museos, relegada a la posición de musa en lugar de creadora.
En su mano izquierda, sostiene una cruz con firmeza, no como símbolo de fe, sino como una denuncia: la iglesia, aún una entidad que limita la igualdad de género, se convierte en un elemento de lucha dentro de su revolución. Su vestimenta fluye con la misma energía que su mirada desafiante, fusionando lo clásico con lo moderno, evocando el cambio inevitable.
La paleta de colores es vibrante, con tonos cálidos en su piel que contrastan con el fondo oscuro, reforzando la sensación de una figura que emerge de la opresión hacia la luz de la reivindicación. La pincelada de Villa Vázquez es enérgica, dotando a la imagen de una intensidad que parece hacer vibrar la obra.
En este poderoso retrato, la mujer artista no pide permiso: se impone.
[Escrito del artista]

Bio
Cieza, Región de Murcia. 2000.
Como los grandes artistas del XVIII, Antonio siente la llamada del arte desde muy pequeño y comienza a formarse a los 9 años en la academia de arte de su tierra natal, bajo el mando de  Margarita Manzano, comenzando, igualmente, a modelar lo que siempre le llamó la atención, la imaginería procesional de la Semana Santa de Cieza. Poco a poco se abre camino hasta que ingresa en 2016 como aprendiz de José Antonio Hernández Navarro, en su taller de los Ramos, donde perfecciona su técnica a la par que realiza los estudios de Bellas Artes en las Universidades de Murcia y Sevilla.
De su obra siempre destaca su bello naturalismo en las obras pictóricas profanas, un verdadero esplendor que es comparable a las obras de la renovación artística de lo sacro en el siglo XX, corrientes que sigue principalmente en su faceta de escultor, teniendo de referentes a González Moreno, Capuz, Benlliure y, por supuesto, a su querido mentor, Hernández Navarro, a quien se enorgullece y se siente afortunado de llamar “el maestro”.
Desde niño apuntó maneras y, pese a su edad, goza de un gran e interesante palmarés de premios, reconocimientos y exposiciones, teniendo encargos de índole particular no solo en España, sino por todo el mundo, destacando la colección de misterios dolorosos del Santo Rosario para Míchigan, en Estados Unidos, destacándoles también su “Quítate el velo”, exposición que se realizó en su Cieza natal y que se puede decir que cuidó y mimó como si de su hijo se tratase.
[Escrito del artista]